Fluye con la nueva estación

Actualizado: 14 nov 2019

Querida lectora, ¡el otoño por fin nos ha alcanzado! Muy pronto, tú y yo comenzaremos a ver cómo el paisaje cambia de color y se inunda con tonos rojos, naranjas y amarillos… te puedo decir, que ya casi no puedo esperar de la emoción.


El día de hoy, me gustaría que nos sentáramos a platicar un rato y reflexionemos juntas sobre lo que este cambio de estación significa en nuestras vidas y los grandes aprendizajes que podemos obtener del otoño… así que ve por una manta, prepárate una bebida caliente y yo te espero en el sofá para que nos pongamos a platicar a gusto…

¿Lista?

Bueno, pues déjame contarte que la naturaleza comparte constantemente con nosotras, lecciones de gran trascendencia que podemos poner en práctica en nuestra vida cotidiana. Cada estación transforma el paisaje y, a su vez, este cambio impacta nuestro interior.


El otoño llega a nosotras como un recordatorio de la madurez de la vida. Se trata de la época destinada a la cosecha, un momento para agradecer y reflexionar sobre las ideas, comportamientos y experiencias que nos brindó el año que está por terminar.


Sólo observa tu alrededor, todo se encuentra inmerso en una lluvia de hojas de distintos colores que se mecen en el viento… y son precisamente esas hojas las que nos enseñan la lección más grande de esta temporada: desprendernos de lo que ya no es útil para descubrir lo que nos llena de vida.


¿Cuántas veces hemos intentado aferrarnos a lo que ya no nos sirve por miedo a soltar? Sabemos que es momento de renovar nuestra vida, pero la idea de perder el control nos abruma y paraliza. Quiero que sepas que esta sensación es totalmente normal, el cambio después de todo, nos presenta una realidad a la que no estamos acostumbradas… pero yo te pregunto: ¿cómo podemos esperar la llegada de un nuevo año saludable, si no logramos

liberarnos antes de lo viejo?

Es posible liberar nuestra mente de todo ese peso extra, sólo hay que seguir el ejemplo de los árboles que logran desprenderse de sus hojas sin tristeza ni culpa, entendiendo que ahora, ellas se encargarán de nutrir la tierra para la próxima primavera.


Todas estas enseñanzas, se pueden resumir en la siguiente frase expresada por el filósofo Albert Camus: “El otoño es una segunda primavera en la que cada hoja es una flor”.

Querida amiga, te invito a que disfrutes de la belleza del paisaje, reflexiones sobre las lecciones que te ha brindado este año que termina y te permitas dar inicio a ese cambio que tanto anhelas. El otoño tiene la capacidad de transformar todo a su paso, acepta que también renueve tu vida.


Como siempre, me despido de ti con todo mi cariño,


FloreSer.

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