El duelo emocional: ¿cómo vivir con mi pérdida?

Querida lectora:


Hoy quiero sentarme a platicar contigo de un tema difícil, pero muy necesario de abordar… la pérdida que dejan los cambios en nuestra vida. Y estos cambios pueden tener un sinfín de nombres: la muerte de alguien cercano a nosotras, el extravío de tu mascota, el diagnóstico de una enfermedad, un divorcio, una mudanza o el despido del trabajo que tanto amabas. Todas estas experiencias, parecen dejar a su paso una estela de tristeza, enojo y confusión que invade cada área de nuestra vida, sin que nosotras podamos hacer algo al respecto.



¿Te has sentido así alguna vez? Pues este proceso se conoce como “duelo” y, al descubrir más sobre el origen y significado de esta palabra, no te será difícil comprender por qué.


Duelo viene del término en latín “bellum” que significa guerra, y representa el combate interno por el que todas nosotras atravesamos cuando sufrimos una pérdida importante en nuestras vidas; existe una parte de ti que sabe que lo mejor sería soltar aquello que ya no es tuyo… pero al mismo tiempo, aparece otro deseo igual de firme en tu interior que te incita a luchar con fuerza ante una pérdida que simplemente no puedes aceptar. Esta batalla, como cualquier otra, deja a su paso daños que ocasionan un profundo dolor en nuestro ser y nos dejan a la deriva sin saber cómo volver a ser las mismas de antes... para nada un panorama alentador, ¿cierto?


Después de haber leído esta explicación, tal vez tú ya estés pensando: “esto suena terrible, ¿cómo puede alguien hacer frente a esta montaña rusa de emociones y lograr salir con éxito de ella?” Pues bien, es momento de presentarte a una persona que, como tú, se hizo la misma pregunta y dedicó una parte importante de su vida a buscar la respuesta.


Ella se llamaba Elisabeth Kübler Ross, y fue considerada por muchos como una de las expertas mundiales sobre el tema de la pérdida y la muerte. Como psiquiatra e investigadora, trabajó muy cerca de pacientes en estado terminal, y esto la ayudó a desarrollar un modelo que ahora nos ayuda a entender mejor lo que sucede durante el proceso de duelo, dividiendo todo lo que ocurre en 5 fases:


1. Negación:


Frase característica: “Esto no me puede estar pasando a mí”.


La negación consiste en rechazar la noticia de una pérdida y la nueva realidad que se genera a partir de ella. Se trata de un mecanismo de defensa que se hace presente de manera consciente o inconsciente (es decir, sin que te des cuenta), el cual, busca protegernos a toda costa del sufrimiento y los pensamientos abrumadores relacionados con el evento que nos causa dolor. Es como si nuestra mente tratara de repetirse a sí misma una y otra vez “si no lo veo, significa que no es real”.


2. Enojo:


Frase característica: “¡No es justo!”


El enojo se hace presente cuando ya no podemos negar u ocultar nuestra nueva realidad. Comenzamos a buscar posibles responsables y, al no poder encontrar un verdadero culpable, redirigimos nuestra frustración hacia nosotros mismos o nuestros seres queridos, muchas veces de forma cruel e injusta. Es uno de los momentos más complicados del duelo pues debajo de todo ese enojo, se esconde el dolor que nos produce la pérdida que acabamos de vivir.


3. Negociación:


Frase característica: “Haría cualquier cosa por tener más tiempo…”


La fase de negociación también es conocida como “fase de reproche”, y esto se debe a que comenzamos a pensar en todas las posibles alternativas (reales o no) que pudimos haber llevado a cabo para evitar nuestra pérdida. Es un proceso agotador, pues podemos pasar horas imaginando todo tipo de escenarios inalcanzables donde nuestra vida sigue adelante como antes y el dolor ha desaparecido por completo… es aquí donde tenemos la oportunidad de aprender a soltar lo que ya no es, para comenzar a construir nuestra nueva realidad.


4. Depresión:


Frase característica: “Lo he perdido todo, ¿qué sentido tiene seguir adelante?”


Si bien este es uno de los momentos más dolorosos en el proceso de duelo, también nos indica que ya estamos cerca de aceptar nuestra pérdida; recuerda “la noche a veces parece más oscura momentos antes de que llegue el amanecer”. Tu tristeza significa que estás haciendo frente a lo que sucedió, y esto es parte importante dentro de tu proceso de sanación.


5. Aceptación:


Frase característica: “Esto también va a pasar”.


Se trata de la etapa final dentro de este proceso, en la cual ya nos sentimos listas para retomar el presente y comenzar a soltar nuestro pasado. Asumir el dolor de tu pérdida no significa olvidar aquello que fue, sino entender que vida y cambio van de la mano y que, aunque ese cambio a veces significa dejar ir… también nos abre nuevas posibilidades todos los días.


Como ves, contrario a lo llegamos a imaginar, el duelo es un proceso normal y saludable que nos permite seguir adelante con nuestra vida. Las fases que te acabo de presentar, son guías que nos ayudan a entender lo que estamos atravesando en distintos momentos del proceso, sin embargo, no significa que tú tengas que experimentar todas y en el mismo orden. Hay días en que te sentirás fuerte y tranquila, mientras que otras veces necesites el apoyo de alguien a tu lado.


¿Cómo ayudarte a ti mismo o a alguien cercano en un proceso de duelo?


Bueno, ya que conocimos lo que sucede en este proceso, es hora de entender juntas cómo podemos seguir adelante y experimentar el duelo a nuestro ritmo. Ya sea que decidas apoyar a un ser querido o decidas poner en práctica estas tareas para ti misma, recuerda siempre que el objetivo del duelo no es olvidar la existencia de aquello que perdimos, sea lo que sea, sino brindarle un espacio nuevo en nuestra vida que nos permita reconstruir nuestra realidad tras su ausencia.


- Expresa cómo te sientes:


Compartir tus sentimientos y pensamientos con tu familia y amigos, te ayudará a entender lo que ha sucedido y buscar apoyo de su parte. Recuerda que a veces no es sencillo para ellos saber qué hacer y decir en este tipo de situaciones, te invito a que hables con ellos y les digas lo que necesitas en este momento y la mejor forma en que ellos podrán ayudarte en el camino.


Pero, “¿y qué tal si no me siento lista de hablar de este tema?”, en este caso, puedes utilizar otras formas para expresar lo que sientes. ¿Por qué no estableces un sistema semáforo con tus amigos más cercanos a través del celular? De esta forma, ellos sabrán fácilmente cómo te encuentras sin necesidad de palabras.


También puedes comenzar un diario personal que te ayude a reflexionar sobre lo sucedido, pintar un cuadro o escribir la letra de una canción que te ayude a atravesar por este proceso. No hay razón para ocultar el dolor o la alegría que te traigan tus recuerdos, siéntete libre de contar tu historia hasta que seas capaz de encontrar nuevas posibilidades en lo que te sucedió.


- Adáptate a una nueva realidad.


Realiza los ajustes internos y externos que sean necesarios para adaptarte a la vida que se genera a partir de esta pérdida. Evita tomar decisiones precipitadas y, si lo consideras necesario, acércate a un experto que responda todas tus dudas en materia financiera, legal o en otras áreas para que, poco a poco, tú puedas ir ocupando y desarrollando los nuevos roles y habilidades que te permitan generar un renovado sentido de vida.


- Cuida de tu salud en todo momento.


Recuerda que, antes de ayudar a alguien más o comenzar un cambio tan importante como este, es necesario voltear la mirada a nosotras mismas y no dejar de lado nuestra salud.

Comer saludablemente, hacer ejercicio diario, pasar tiempo de calidad con tus seres queridos y descansar 8 horas al día, son hábitos que te ayudarán a salir adelante, cuidando siempre de tu bienestar físico, mental y emocional.


¡No subestimes el poder de estas pequeñas acciones!


- Celebra las lecciones aprendidas.


Por último, no olvides que la mejor manera de honrar aquello que has vivido, es continuar con un capítulo nuevo en tu historia. Si le dijiste adiós a un ser querido, permítete recordar y disfrutar de todas sus valiosas enseñanzas; si comenzaste una nueva etapa en tu vida, detente un instante y aprecia el gran trayecto que has recorrido hasta este momento…

Sin importar aquello que haya pasado, siempre podremos encontrar nuevas formas de llevar con nosotros las experiencias que hemos vivido, utilizando su valor para reinventar nuestra vida y forjar una nueva parte de nuestra identidad.


Si tú, o alguien que conoces, se siente incapaz de lidiar con este proceso por su cuenta, es posible que necesite la ayuda de un profesional de la salud mental que se especialice en duelo. Una asesoría de este tipo, te ayudará a desarrollar nuevas estrategias que te acompañen a superar los sentimientos abrumadores y a entender la pérdida a través de un lente distinto.


No me queda más que recordarte que, en caso de que tengas dudas adicionales, te podrás poner en contacto conmigo a través de los comentarios. Me encanta leer todo lo que piensas y cómo juntas crecemos y “floresemos” todos los días.


“El duelo es tan natural como llorar cuando te lastimas, dormir cuando estás cansado, comer cuando tienes hambre, estornudar cuando te pica la nariz. Es la manera en que la naturaleza sana un corazón roto” - Doug Manning –


Con cariño,


FloreSer

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